
Los alerones son las superficies móviles ubicadas en los extremos de las alas de un avión, y su función es controlar el alabeo, es decir, la inclinación lateral de la aeronave. Cuando uno sube, el otro baja, y esa diferencia genera el giro. Si quieres entender cómo funciona este mecanismo y qué tipos existen, aquí tienes una explicación clara desde cero.

¿Qué es un alerón y para qué sirve?
Un alerón es una superficie de control móvil ubicada en el borde de salida de las alas de un avión, generalmente cerca de sus extremos. Su misión principal es generar una diferencia de sustentación entre ambas alas para provocar la inclinación lateral de la aeronave, un movimiento que en aeronáutica se denomina alabeo. Sin este mecanismo, un piloto no podría inclinar el avión hacia ningún lado ni iniciar un giro controlado.
Dicho de otra forma, los alerones son los responsables de que un avión pueda girar. Cada vez que el piloto mueve el volante o la palanca hacia un lado, los alerones responden de inmediato y cambian la distribución de fuerzas sobre las alas. Sin alerones funcionales, el control lateral de la aeronave sería prácticamente imposible.
Definición técnica y función principal
Desde el punto de vista técnico, el alerón es una superficie aerodinámica articulada que modifica el coeficiente de sustentación local de cada ala de forma independiente. Al cambiar el ángulo de deflexión de este panel, se altera la curvatura efectiva del perfil alar en esa zona, lo que aumenta o reduce la fuerza de sustentación generada en ese punto. Esta variación asimétrica entre el ala izquierda y la derecha produce el giro lateral de la aeronave.
La función principal del alerón, por tanto, no es hacer que el avión suba o baje, sino hacer que se incline. Esa inclinación es el primer paso de cualquier maniobra de giro en vuelo, y su precisión depende directamente de cuánto se deflecta el alerón y de la velocidad a la que viaja la aeronave.
¿Dónde se ubican los alerones en un avión?
Los alerones se sitúan en el borde de salida de las alas, hacia los extremos, es decir, en la parte más alejada del fuselaje. Esta ubicación no es casualidad: cuanto más lejos del centro de gravedad del avión se aplica una fuerza, mayor es el momento de giro que produce. Colocar el alerón en el extremo del ala maximiza su efectividad con el menor movimiento posible de la superficie.
En aviones comerciales grandes, es habitual encontrar dos pares de alerones por ala: uno en el extremo (outboard aileron) para vuelo a baja velocidad y otro más cercano al fuselaje (inboard aileron) para vuelo a alta velocidad. Esta distribución permite un control más equilibrado en distintas fases del vuelo sin comprometer la integridad estructural del ala.
¿Cómo funcionan los alerones para controlar el avión?
El funcionamiento de los alerones se basa en un principio sencillo pero con consecuencias físicas precisas: cuando el alerón de un ala baja, el del lado contrario sube. Este movimiento simultáneo y opuesto se llama movimiento diferencial, y es el mecanismo central que permite inclinar la aeronave hacia un lado. El ala cuyo alerón baja genera más sustentación; el ala cuyo alerón sube genera menos. Esa diferencia produce la inclinación.
El movimiento diferencial: subir y bajar al mismo tiempo
El término «movimiento diferencial» describe con exactitud lo que ocurre: los dos alerones se mueven en sentidos opuestos de forma simultánea y coordinada. Cuando el piloto inclina el volante hacia la derecha, el alerón derecho sube y el izquierdo baja. Esta asimetría crea un desequilibrio de sustentación entre ambas alas que hace que el avión se incline hacia el lado donde el alerón subió. El nombre «diferencial» hace referencia a que la deflexión hacia arriba suele ser mayor que la deflexión hacia abajo para compensar un fenómeno llamado resistencia adversa de guiñada.
La resistencia adversa de guiñada ocurre porque el alerón que baja genera más arrastre que el que sube, lo que tiende a girar el morro del avión en la dirección equivocada. El diseño diferencial compensa este efecto ajustando los ángulos de deflexión para que la resistencia de ambos lados quede más equilibrada y el movimiento lateral sea limpio.
Relación entre alerón y alabeo
El alabeo es la rotación de la aeronave alrededor de su eje longitudinal, es decir, el eje imaginario que va de la nariz a la cola. Los alerones son las únicas superficies de control diseñadas específicamente para producir este tipo de rotación. Cuando un ala sube y la otra baja como resultado de la acción de los alerones, el avión no solo se inclina, sino que esa inclinación se convierte en la base de cualquier cambio de rumbo coordinado.
Sin alabeo no hay viraje. Un avión que no puede inclinarse está condenado a volar en línea recta o a intentar girar de forma brusca e incontrolada solo con el timón de dirección, lo que generaría una maniobra inestable y potencialmente peligrosa. El alabeo controlado por los alerones es, por tanto, el punto de partida de toda maniobra lateral.
Tipos de alerones en aviación
No todos los alerones son iguales. A lo largo de la historia de la aviación, el diseño de estas superficies ha evolucionado para adaptarse a distintos tipos de aeronaves, velocidades de vuelo y exigencias operativas. Conocer los principales tipos permite entender por qué aviones tan distintos entre sí resuelven el problema del control lateral de maneras diferentes.
Alerón convencional
El alerón convencional es el tipo más extendido y el que se encuentra en la mayoría de los aviones de aviación general y entrenadores. Se trata de una superficie ubicada en el extremo del ala, articulada a lo largo de su borde de ataque inferior, que sube o baja según la entrada del piloto. Su diseño es simple, robusto y eficaz para velocidades bajas y medias, lo que lo convierte en la solución estándar para aeronaves ligeras y de instrucción.
Alerón de alta velocidad (inboard aileron)
En aviones comerciales de gran tamaño, como los de fuselaje ancho, existe un segundo alerón situado más cerca del fuselaje, conocido como inboard aileron o alerón interno. Este tipo se activa principalmente durante el vuelo de crucero a alta velocidad, cuando el alerón del extremo quedaría demasiado expuesto a las deformaciones elásticas del ala. La flexión alar a alta velocidad haría que el alerón exterior produjera el efecto contrario al deseado, un fenómeno llamado inversión de mando, que el alerón interno evita por completo.
Flaperón: cuando el alerón también es flap
El flaperón es un dispositivo que combina en una sola superficie las funciones del alerón y del flap. Durante el despegue y el aterrizaje, actúa como flap y baja de forma simétrica en ambas alas para aumentar la sustentación a baja velocidad. En vuelo de crucero, funciona como alerón y se mueve de forma diferencial para controlar el alabeo. Este diseño simplifica la estructura del ala al reducir el número de superficies móviles independientes, lo que supone una ventaja en términos de peso y mantenimiento, especialmente en aviones militares y de diseño compacto.
¿Por qué los alerones no trabajan solos?
Los alerones controlan el alabeo, pero un giro limpio y coordinado requiere algo más que inclinar el avión. Si el piloto solo usara los alerones sin coordinar los demás controles, el avión se inclinaría, pero no giraría de forma eficiente, y podría experimentar movimientos laterales no deseados. Por eso, los alerones forman parte de un sistema de control más amplio, en el que cada superficie cumple un papel específico y complementario.
Coordinación con el timón de dirección
El timón de dirección, ubicado en la parte vertical de la cola, controla el movimiento de guiñada, es decir, la rotación del morro del avión hacia la izquierda o la derecha. Cuando los alerones producen alabeo, también generan la ya mencionada resistencia adversa de guiñada que puede hacer que el morro apunte en la dirección incorrecta. El piloto usa el timón de dirección de forma simultánea para corregir este efecto y coordinar el giro, logrando que el avión describa un arco limpio sin deslizamiento lateral.
Este uso coordinado de alerones y timón es uno de los primeros conceptos que aprende cualquier estudiante de pilotaje. La regla es simple, pero exige práctica: al inclinar el avión con los alerones hacia un lado, se presiona el pedal del timón en la misma dirección para que el giro quede coordinado y el balance de fuerzas sea correcto.
El papel de los spoilers como apoyo al alabeo
Los spoilers son paneles que se levantan sobre la superficie superior del ala para interrumpir el flujo de aire y reducir la sustentación en esa zona. En aviones comerciales grandes, los spoilers trabajan junto a los alerones durante las maniobras de giro para aumentar la diferencia de sustentación entre ambas alas. Esto permite un control más rápido y eficaz del alabeo sin necesidad de deflexionar demasiado los alerones.
Además, en vuelo a alta velocidad, algunos diseños utilizan los spoilers como sustitutos parciales de los alerones externos para evitar el problema de inversión de mando. En estos casos, el spoiler del ala que debe bajar se levanta para reducir su sustentación, mientras el alerón interno hace el resto. La combinación de spoilers y alerones es una solución ingeniosa que amplía el rango operativo del sistema de control lateral sin comprometer la seguridad estructural del ala.
Materiales y construcción de los alerones
Los alerones deben ser ligeros, resistentes a la fatiga y capaces de mantener su forma bajo cargas aerodinámicas intensas. Durante décadas, se fabricaron principalmente en aleaciones de aluminio, que ofrecen una buena relación entre resistencia mecánica y peso. Hoy, los aviones más modernos utilizan materiales compuestos como la fibra de carbono o el kevlar, que reducen el peso total del alerón y aumentan su rigidez sin sacrificar durabilidad.
La estructura interna de un alerón suele estar formada por un larguero central que soporta la carga principal, costillas que dan forma al perfil y un revestimiento exterior que transfiere las fuerzas aerodinámicas al conjunto. El equilibrio de masa es un aspecto crítico en el diseño: si el alerón no está correctamente equilibrado, puede entrar en vibraciones resonantes conocidas como flutter, un fenómeno que puede destruir la estructura del ala en cuestión de segundos.
Materiales más usados en la fabricación de alerones
- Aleación de aluminio: Resistente, ligera y fácil de mecanizar. Fue el estándar durante décadas y sigue siendo frecuente en aviación general y aeronaves más antiguas.
- Fibra de carbono (CFRP): Mucho más rígida y ligera que el aluminio. Se usa en aviones comerciales modernos como el Boeing 787 o el Airbus A350, donde cada kilogramo ahorrado tiene impacto directo en el consumo de combustible.
- Materiales híbridos (metal + compuesto): Combinan la resistencia del metal en zonas de unión con la ligereza del compuesto en el revestimiento. Permiten optimizar el peso en puntos críticos sin renunciar a la robustez estructural.
- Kevlar y materiales aramídicos: Usados como refuerzo en zonas de impacto o para la fabricación de paneles del borde de salida, donde la resistencia a golpes y vibraciones es prioritaria.
Alerones en aviones de combate y aeronaves modernas
En la aviación militar, el control lateral se ha rediseñado por completo en muchas plataformas. Los cazas de cuarta y quinta generación utilizan superficies de control que combinan varias funciones en un único panel móvil. El elevón, por ejemplo, es una superficie que actúa como alerón y como elevador al mismo tiempo, y es habitual en aeronaves de geometría delta como el Eurofighter Typhoon o el Dassault Rafale.
Las aeronaves con control fly-by-wire no tienen conexión mecánica directa entre el piloto y las superficies de control. Un ordenador de vuelo interpreta las entradas del piloto y ordena a los actuadores hidráulicos o eléctricos que muevan los alerones con la deflexión exacta calculada por el sistema. Esto permite agregar lógica de protección de vuelo que impide maniobras que podrían dañar la estructura o superar los límites de la aeronave.
En drones y vehículos aéreos no tripulados (UAV), los alerones funcionan bajo el mismo principio físico, aunque la señal que los mueve proviene de un piloto remoto o de un piloto automático. En aeronaves de ala volante sin cola, los alerones son la única superficie de control disponible para gestionar tanto el alabeo como, en parte, la guiñada, lo que aumenta considerablemente la complejidad del sistema de control.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un alerón y un flap?
Aunque tanto el alerón como el flap son superficies móviles situadas en el borde de salida del ala, cumplen funciones completamente distintas. El flap se despliega de forma simétrica en ambas alas para aumentar la sustentación y la resistencia durante el despegue y el aterrizaje, sin provocar inclinación lateral. El alerón, en cambio, se mueve de forma diferencial: uno sube mientras el otro baja para generar alabeo y controlar la dirección. Un flap no controla el giro; un alerón no mejora la sustentación en despegue.
¿Cuántos alerones tiene un avión comercial?
Un avión comercial de tamaño medio suele tener dos alerones por ala, es decir, cuatro en total. El alerón exterior (outboard) se usa principalmente a baja velocidad, durante el despegue y el aterrizaje. El alerón interior (inboard) se activa en crucero a alta velocidad para evitar el problema de inversión de mando. En aviones más pequeños de aviación general, basta con un único alerón por ala, ya que las velocidades y las cargas estructurales son mucho menores.
¿Qué pasa si falla un alerón durante el vuelo?
La pérdida de un alerón es una emergencia seria, aunque los aviones modernos cuentan con sistemas de redundancia para afrontarla. En aeronaves con fly-by-wire, el ordenador de vuelo puede redistribuir el control lateral hacia los spoilers o hacia el alerón del lado opuesto para mantener cierto grado de maniobrabilidad. En aviones más simples sin sistemas redundantes, un alerón bloqueado o perdido limita gravemente la capacidad de giro y obliga al piloto a usar el timón de dirección como control de emergencia para mantener la trayectoria.
¿Los aviones de combate usan alerones convencionales?
Depende del diseño de la aeronave. Algunos cazas de configuración de ala recta o trapezoidal sí utilizan alerones similares a los convencionales, aunque siempre controlados por ordenador. Sin embargo, muchos aviones de combate modernos con geometría delta o ala volante utilizan elevones, que combinan las funciones del alerón y el elevador en una sola superficie. En estos diseños no existe un alerón como tal, sino un panel multifuncional que el sistema fly-by-wire gestiona de forma diferenciada según el movimiento deseado.
¿Qué es el alabeo y cómo lo controlan los alerones?
El alabeo es la rotación de un avión alrededor de su eje longitudinal, el eje que va de la nariz a la cola. Cuando el avión se inclina hacia un lado, está realizando alabeo. Los alerones lo producen al generar una diferencia de sustentación entre ambas alas: el ala con el alerón bajado recibe más fuerza aerodinámica hacia arriba y sube, mientras que el ala con el alerón subido recibe menos sustentación y baja. Esa inclinación asimétrica es el alabeo, y es el fundamento de cualquier giro coordinado.
¿Los drones y aviones no tripulados tienen alerones?
Muchos drones de ala fija sí utilizan alerones para controlar el alabeo, exactamente bajo el mismo principio físico que los aviones tripulados. La diferencia está en que la señal de control proviene de un piloto remoto o de un sistema de piloto automático, no de una persona a bordo. En drones de ala volante sin cola, los alerones son la superficie de control más importante, ya que deben gestionar simultáneamente el alabeo y parte de la guiñada. Los multicópteros (drones de hélices múltiples), en cambio, no tienen alerones porque no tienen alas fijas.
¿Cómo se controlan los alerones desde la cabina?
En aviones convencionales, los alerones se controlan mediante el volante o la palanca de mando ubicada frente al piloto. Al inclinar el volante hacia la derecha, el alerón derecho sube y el izquierdo baja, lo que produce un alabeo hacia la derecha. En aviones con fly-by-wire, el movimiento del piloto genera una señal eléctrica que el ordenador de vuelo traduce en una orden para los actuadores. El piloto no mueve los alerones directamente, sino que indica la intención de maniobra y el sistema calcula la deflexión óptima para ejecutarla de forma segura.

Conclusión
Los alerones son mucho más que unas superficies móviles en el extremo de las alas. Son el mecanismo que hace posible el control lateral de cualquier aeronave de ala fija, desde un pequeño avión de instrucción hasta un caza supersónico. Sin ellos, la maniobra más básica del vuelo, inclinar el avión para cambiar de rumbo, simplemente no sería posible de forma controlada.
Ahora que conoces cómo funcionan, qué tipos existen y cómo se coordinan con el resto de los sistemas de control, tienes una base sólida para entender el vuelo desde un punto de vista técnico. Puedes aplicar este conocimiento para analizar el comportamiento de cualquier aeronave que veas, identificar sus superficies de control y comprender qué está pasando en cada maniobra.
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